miércoles, 26 de febrero de 2014

Istria. Croacia



 Península de Istria.

Vista desde la carretera

De vuelta hacia Trieste donde teníamos el vuelo de regreso, nuestra idea era poder disfrutar de la península de Istria y hacernos una idea de todo lo que habíamos leído sobre ella.

Istria es la mayor península del mar Adriático, se encuentra entre el golfo de Trieste y la costa de Kvarner, en Croacia y Eslovenia. Su historia, su geografía,  su riqueza patrimonial y su paisaje, consiguen deslumbrar al viajero. Hay como dos mundos por descubrir, la Istria costera bañada de un mar azul turquesa, salpicada de pueblos pesqueros, de playas de arena, también de rocas, de costas abruptas e islas. Pero también la Istria interior y verde, la adornada de pueblos medievales encaramados en lo más alto de las colinas entre paisajes de cipreses, viñedos y olivos. Una tierra que huele a tomillo y a  romero. Una tierra hospitalaria que situada estratégicamente, a recibido influencias de todas las culturas que sucesivamente han ido colonizándola.


La influencia italiana se palpa en el ambiente, las indicaciones de los restaurantes y la información turística en su mayoría es bilingüe, y en sus edificios, en el arte, en sus estilos arquitectónicos... se ven las influencias bizantina y veneciana.





ROVINJ


Entre las varias paradas que fuimos haciendo por el camino... una de las que más nos gustó fue Rovinj, también teníamos pensado dedicarle un poco más de tiempo y comer uno de sus  platos recomendados. Habíamos leído en las guías y revistas sobre la costa de Istria, sobre su gastronomía y no nos defraudó. Enamora por su estilo veneciano y su trazado isleño.
https://visitacroaciablog.es/batana-reconocimiento-de-la-unesco-en-croacia/

Rovinj

Llegamos a Rovinj a mediodía, aparcamos a la entrada del pueblo y nos fuimos acercando al caso antiguo, éste  se nos aparece como un istmo donde se ha ido asentando  la ciudad, que hasta el s.XVII fue una isla, y a la que se llegaba en barca, posteriormente una obra de ingeniería la unió a tierra firme. Es un pueblo de pescadores precioso, ha sabido conservar su patrimonio  adaptándose a los nuevos tiempos pero sin perder identidad.  El entramado de la ciudad nos fue llevando por los barrios de pescadores,  donde las tabernas  y las tiendas de los artesanos crean un ambiente muy bohemio y auténtico. Las tabernas ofrecen platos típicos donde pescado fresco aderezado con hierbas y aceite o simplemente a la plancha son la estrella y por supuesto el vino del país y "Tartufo" todo ello a precios muy interesantes. 

La influencia italiana se aprecia también en la gastronomía,  en la variedad de platos de pasta, en los detalles, en la arquitectura... y en  los nombres de las calles, que están en los dos idiomas.

Que ver: desde luego el casco antiguo de la ciudad,  y asomarse para descubrir las casas de colores rodeando la costa. Visitar la Iglesia de Santa Eufemia que se encuentra en lo alto de un promontorio y con unas bonitas vistas. Perderse por sus calles y visitar alguna de las galerías de artistas locales.

El adoquinado de las calles y la estrechez de ellas favorecen para que nos refresquemos en un día caluroso de verano, y  que al soplar una pequeña brisa con olor a salitre,  que se va escapando por cada esquina que pasamos, nos aparecen cada calle, cada puerta, cada ventana,  como volcadas al mar.

 
Vista panorámica de Rovinj





Catedral de Santa Eufemia


















La Catedral de Santa Eufemia se encuentra en la parte más alta de la ciudad y desde arriba se aprecia unas vistas estupendas de la ciudad y de las islas. La catedral fue construida en 1736 y es el edificio barroco más importante.
Paisaje en ruta hacia la Istria del interior



La ruta hacia los pueblos del interior transcurre entre un paisaje de bosques, viñedos y olivos... por carreteras pequeñas y tranquilas acompañadas de una gran variedad de vegetación forestal.  Una tierra que cambia de color el paisaje según los cultivos. La zona del interior de Istria es famosa por sus trufas, en especial la trufa blanca, que dicen los entendidos, que es de una calidad excepcional. Muchos de sus platos típicos llevan la trufa blanca como uno de sus ingredientes estrella. Cuentan que "Katerina de Medicí la introdujo en Italia y que fueron los Borbones, desde Luis XIII hasta Luis XV , los que la propusieron en las mesas más elitistas."

"Elixir afrodisíaco, hijo de los Dioses, milagro de la naturaleza", según Cicerón

Uno de los pueblos más bonitos del interior es Motovum, situado en lo alto de una colina y rodeado de bosques y viñedos, se descubre desde lejos como una atalaya. Su casco antiguo conserva el entramado medieval y tiene un camino de ronda con una vistas magnificas. Una iglesia de colores muy bonita donde se puede escuchar, si tienes suerte, el hermoso capella de música local klapla. Se tiene que aparcar el coche a la entrada, en la zona de abajo,  pues el casco antiguo es peatonal, sólo pueden pasar residentes. Los bosques de Motovun son el paraíso de la trufas. En 1999, Giancarlo Zigante halló una trufa de gran tamaño, tanto que figura en el libro Guinness de los récords.

Motovum
https://visitacroaciablog.es/la-peninsula-de-istria/
https://visitacroaciablog.es/istria-tierra-de-trufas-visita-croacia/
http://croatia.hr/es-ES/
https://visitacroaciablog.es/unesco-en-croacia/