domingo, 22 de marzo de 2015

Matera, Capital Europea de la Cultura 2019



Matera

Después de dejar atrás los templos griegos de Paestum y sus costas nos dirigimos a descubrir una de las zonas, para mi, más desconocidas de Italia, la Basilicata. Durante todo el trayecto nos fue acompañando la lluvia, una lluvia intermitente que en algunos momentos fue verdaderamente fuerte, pero al llegar a Matera, nos hizo un guiño y nos mostró un arco iris espectacular, paró de llover y nos dejo ver un precioso atardecer, el Tramonto como dicen los italianos.

Matera tenía para mí un significado muy especial, desde que volví a descubrir, después de muchos años, "El Evangelio según San Mateo" de Pasolini, desde luego con otra mirada, me interesé por conocer más aspectos de la película y de la zona donde se había rodado. Matera no solo era el "lugar" era también el compromiso y la implicación tan especial que tuvo el director con la recuperación y proyección de la ciudad, del espacio urbano... así que a mi curiosidad se fue añadiendo la "simpatía" y el cariño. 

"Matera, ciudad protegida por la Unesco, lugar de memorias colectivas, lugar donde pasado y presente se funden, donde la historia de la ciudad antigua viaja conjuntamente con la actual y activa transformación urbanística, es también, lugar de individualidad, de historias pequeñas y personales, que la rinden extraordinaria."   Enzo Mauro.

Vista panorámica desde el mirador, cerca de la Piazzetta Pascoli.
El arco iris a lo lejos entrando a Matera



La ciudad nos recibió iluminada con un precioso arco iris, y tener una primera imagen del conjunto urbano cubierto por una intensa gama de colores es una manera de entrar con buen pie a cualquier ciudad, no creéis??

Matera nos acogió con unas tonalidades en claro/oscuro matizadas como por un filtro, y un ambiente limpio y claro con olor a tierra mojada, las calles semi-desiertas, porque las gentes se habían refugiado en las casas o en las cafeterías por la lluvia,  y después de la tormenta el sol brilló casi con más fuerza, si cabe, para ir poco a poco escondiéndose por el Tramonto.
"Palazzo Lanfranchi" ubicado en la Piazzetta Pascoli, hoy es sede de la "Fundación Carlo Levi"

Pasolini y Enrique Irazoqui mirando a Matera
Cartel anunciando la exposición
Uno de los motivos de nuestro viaje a Matera era aproximarnos justo en el aniversario de los cincuenta años del rodaje de la película y conocer los actos y la exposición que para la celebración la ciudad había organizado.

Entrar en la Piazzetta Pascoli y ver de frente el Palazzo Lanfranchi, sede de la principal exposición, con un gran cartel de Pasolini  nos emocionó, y el poder asomarnos al mirador, igual que en la foto, y descubrir toda la ciudad de los "Sassi" frente a nosotros, nos dejó en un completo silencio, ... impresionados.

"El poeta  político en el sentido más  estricto del término... (..) es capaz de convertir un poema en una  reflexión política y lírica a la vez, y hacerlo con forma de entrevista, de guión cinematográfico o de reescritura de la Divina Comedia. Su poesía es lúcida, implacable consigo mismo y con los otros. Habla  desde la herida de una Italia  imposible  de reconstruir".   López -Vega 



Os dejo un vídeo, en italiano, muy interesante sobre el rodaje de la película.



http://cineugenio.blogspot.com.es/p/breves-e-justas-palavras-sobre-o-cristo.html

"Humanidad y poesía están conjugadas en cada plano"  J.E. Guimaraes 

La historia de Matera es impresionante no sólo por su geografía, habitada desde el Paleolítico superior, rica en valles, barrancos y explanadas de roca calcárea, en aquel tiempo recubierto de bosques y de torrentes, sino porque era el sitio ideal para el desarrollo de cualquier comunidad humana.

Sus características físicas, tierras principalmente de Toba, en la zona de la Basilicata y en la Puglia se dan mucho,  las convierten en zonas de fácil asentamientos humanos en cuevas (Sassi), excavadas en las montañas. "Los Sassi y el conjunto de las iglesias rupestres de Matera han sido declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993".

Las Iglesias Rupestres son cuevas excavadas en las paredes de las montañas o en las rocas "tufaceas" del "Sassi"
Las Iglesias Rupestres, hechas por monjes provenientes de Oriente, los cuales entre los siglos VIII y XII encontraron aquí su refugio, transformaron las húmedas y oscuras cuevas en sitios de culto y de vida. 

Primero fueron algunos ermitaños, después enteras comunidades de monjes fueron los que excavaron para obtener lugares de culto y de vida, construyeron cisternas para el agua, establos para los rebaños, etc..., y fueron poco a poco adornando las paredes desnudas con imágenes sagradas.

Las motivaciones de estos monjes para abandonar su propia tierra (Armenia, Siria y Asía Menor) fueron varias: las luchas religiosas y la consecuente pérdida de privilegios religiosos a causa de las disputas iconoclastas;  y además, se le añade a estas circunstancias la fuerte expansión árabe que forzó el éxodo de enteras comunidades monásticas.
Los elementos arquitectónicos internos de las Iglesias Rupestres son algo único, en esas pobres, oscuras y húmedas cuevas.














"Estos embudos se llaman Sassi: Sasso Caveoso y Sasso Barisano. Y tiene las mismas formas con las cuales imaginábamos de pequeños el Infierno de Dante. Y empecé a bajar por esa especie de laberinto sin salida, hasta llegar al fondo. La callejuela, estrechísima, que descendía como una serpiente sobre los techos de las casas, si así pueden ser llamadas. Son cuevas excavadas en la arcilla endurecida por el barranco... dentro de esos agujeros negros, veía camas, veía miseria y trapos sucios. Sobre el pavimento habían perros, ovejas, cabras y cerdos. Las familias poseen una cueva por hogar, condicionadas a compartir hasta el último rincón con los animales. En estas condiciones inhumanas viven veintemil personas."   Carlo Levi, Cristo se paró en Eboli, 1946.

Estas palabras nos reflejan el estado de deterioro, degradación y pobreza en el que vivían los habitantes de Matera a mediados del siglo XX cuando llega Carlo Levi, en su destierro, a estas tierrras. Era la "vergüenza de Italia" por este motivo, desde 1952 hasta 1960 el "Sassi" fue evacuado, y después del gran esfuerzo, la denuncia y el compromiso desde muchos ámbitos, consiguieron recuperar la ciudad y darle un nuevo impulso manteniendo su historia y su identidad. 

La Piazzetta, al anochecer,  poco a poco se llena de gente.

El nombre de Sassi fue usado por primera vez hacia 1300 por un cartógrafo árabe, el cual indicó de esta forma dirigiéndose a los dos barrios hechos de piedra.

Los productos típicos de artesanía local son objetos realizados en "tufo" y en arcilla, belenes y objetos en papel maché.

Los platos típicos son cualquiera de las pastas hechas a mano (buenísimas) y la pasta rellena de requesón servida con salsa de tomate; habas con verduras; "Cialledda" una especie de menestra hecha con sobras de pan, huevos y cebolla, etc... y nos llamó la atención que también es típico los higos secos rellenos de almendras!!

Y que decir de los Vinos! Desde los tiempos de la colonización griega, Basilicata ha sido un proveedor de vinos de fino paladar, como el Malvasía, con su toque de aguja perfecto para tomarlo frío en verano,... pero su tinto más famoso, el Aglianico del Vulture, es impresionante y se debe probar, os lo recomiendo!!.

Tomar una copa de vino (o varias..) acompañando a algunos de los platos típicos que os he comentado, en un restaurante con vistas a los Sassi y justo en la puesta de sol (Tramonto) resulta una experiencia (religiosa..? como diría la canción ;)  mejor decir inolvidable!! 
Parte de la antigua muralla
Rincones entre el trazado laberíntico de la ciudad


Anocheciendo en Matera

Nos quedamos a pasar la noche en uno de los hoteles "cueva" de los "Sassi" cosa que os recomiendo como experiencia diferente, al anochecer Matera tiene un encanto muy especial y hay que sentirla, se respira tranquilidad, y sus plazas, restaurantes y locales rebosan vitalidad,  un ambiente con muchas ofertas gastronómicas y culturales. Una buena opción para volverla a visitar en el 2019 cuando celebrará su nombramiento como Capital Europea de la Cultura.
Impresionante la imagen de los Sassi iluminados



Otras películas a parte de "Vangelo secondo Matteo" de Pasolini, que han tenido a Matera, la otra "Jerusalen" por su estructura urbana, como escenario han sido:
"La Lupa" de Alberto Lattuada (1953)
"L'Albero de guernica" de Ferdinando Arrabal (1975)
"El Rey David" con Richard Gere de Beresford (1985)
"L'uomo delle stelle" de Tornatore (1996)
"Del perduto Amore" de Michele Placido (1998)
"The Passion" de Mel Gibson (2002)