miércoles, 22 de noviembre de 2017

Uno de los últimos jardines románticos. El Jardí de Santos, en Penàguila.




"A la sombra de Aitana surge Penàguila entre olivos y almendros"


Pasear por los senderos del Jardín y sentarse a escuchar el sonido del agua en la Alberca son momentos inolvidables.

El otoño es una época preciosa para recorrer algunos de los pueblos de las montañas de Alicante, el pueblo de Penàguila se encuentra rodeado de montañas, por un lado la Sierra de Aitana, un conjunto montañoso cuyo pico se alza a unos 1558 msnm. y por otro la Sierra de Penàguila y la Serrella.

El clima que nos acompaña en esta zona en otoño es suave y el paisaje nos ofrece una luminosidad especial, los tonos ocres los vamos viendo salteados con los verdes más intensos, no es un otoño de postal como nos encontramos en los bosques europeos caducifolios, en los bosques del norte, con sus hojas caducas formando alfombras de tonos rojizos, dorados y ocres, el del mediterráneo es más bien un bosque adormecido esperando a la primavera.

El bosque mediterráneo tiene otras características, se llena de  pequeños frutos otoñales que adornan sus arboles, también pierden sus hojas pero no tanto como para quedar despojados de hojas, timidamente nos avisan que poco a poco llega el invierno, una época de heladas y de aletargarse. El sotobosque mediterráneo no tiene el esplendoroso cambio de tonalidades de los bosques del norte pero sus matices cromáticas más suaves también nos llenan de belleza todo el paisaje.

La Alberca o Estanque rectangular está rodeado de parterres con setos recortados

Penàguila se encuentra al norte de la provincia de Alicante en la comarca de L'Alcoià y es uno de los pueblos que ha sabido conservar parte de su patrimonio, sus tradiciones y su historia en detalles que nos recuerdan su origen musulmán (todavía quedan vestigios de sus antiguas murallas y alguna torre) también de su conquista cristiana por Jaume I y de su posterior nombramiento como villa real con derecho a voto en las Cortes.

Todo su pasado, su historia, marcará una impronta en el carácter y en algunas de la construcciones que denotan el florecimiento en una época determinada de la Villa, como es el caso de la edificación del Jardín de Santos en Penàguila, que como una "rara avis", despunta entre todas las demás construcciones y nos llama la atención por su arquitectura,  por la riqueza botánica que atesora y por la belleza estética y paisajista que destaca para la época en que se construyó.

La Alberca o estanque rectangular que nos recuerda sus influencias árabes

El Jardín de los Santos podría decirse que es uno de los últimos jardines románticos de la época, concebidos con diferentes influencias como la árabe, la renacentista o la romántica según algunos estudiosos. También podemos apreciar el nivel cultural y económico de la rica familia hacendada de los Rico i Soler. La construcción fue una idea de D. Joaquín Rico i Soler, hijo de una acaudalada familia, educado en diferentes  disciplinas y abogado, junto con su amigo el pintor Antonio Cabrera que concibieron el diseño de un jardín al estilo neoclásico en una finca rustica que tenía la familia de Joaquín en Penàguila. El hacendado Joaquín Rico i Soler era un enamorado de la naturaleza y visitó infinidad de jardines antes de la construcción del mismo.

En el año 1816 nace Joaquín Rico i Soler hijo de una de las familias más acaudaladas de la zona, por lo que mandan a Joaquín a estudiar y formarse a Valencia donde fue educado en diversas disciplinas y estudiando Derecho en la Universidad de Valencia. Es en 1841, cuando Joaquin tenía 25 años, realiza el diseño y el proyecto del Jardín con su amigo el pintor Antonio Cabrera. Tardarán 10 años en su realización.


Una pérgola muy romántica nos acerca a la Alberca

En el Jardín podemos hacer un recorrido por un espacio lleno de armonía y belleza donde apreciar un conjunto de fuentes, estanques, surtidores, canales, jardineras, pajarera, parterres, bosque ornamental, invernadero, esculturas, gruta y hasta un laberinto. Podemos apreciar una gran variedad de especies vegetales y arbóreas como el cedro del Líbano, pinos pinsapo, tejos, madroños, castaños, acebos, magnolias, etc... todo acompañado de una cantidad de detalles ornamentales que rodean a la casa principal, donde habitaba el dueño.

La entrada al Jardín de Santos se encuentra en un camino apartado del pueblo que bordea un pequeño barranco. El sendero de entrada es una encantador camino de unos 800 mts. flanqueado por una hilera de cipreses que nos acompañan hasta la entrada de la finca.


El camino de cipreses que nos lleva a la entrada.

La Fuente del Estanque

El edificio restaurado donde se ubica el pequeño museo y el invernadero.

Vista del Estanque



Vista aérea del Jardín de Santos

Los cipreses del laberinto rodeando a un gran Cedro en el centro.

En un lateral de la casa se encuentra una de las estrellas de la visita, un laberinto de cipreses recortados con un gran Cedro del Líbano casi centenario en el centro, como eje de la búsqueda de todo el recorrido. 


El Laberinto, aparte de toda la simbologia que tiene en la mitología, en muchas de las culturas y en algunos estudios que lo relatan los laberintos como una búsqueda de lo espiritual, de la escalera a la sabiduría, de la creación, del peregrinaje, de la entrada y salida al centro de la vida, etc.. dejando atrás todos sus significados lo que es una realidad es que  tiene un enorme atractivo para todos los visitantes y sobre todo para los niños que juegan a perderse y encontrarse en un espacio natural y a cielo abierto.



El laberinto visto desde la casa

Una pequeña gruta con estalagmitas y estalagtitas  donde esconderse

Os dejo enlaces para curiosear:
http://www.alicantevivo.org/2007/11/el-jardn-de-santos-y-su-creador-don.html
http://www.diania.tv/xerrades/daniel-climent-el-belenyo-i-lorigen-de-les-bruixes
http://rutasazulesalicante.es/ruta-6-rios-amadorio-sella-y-penaguila/
http://lacantimploraverde.es/jardin-de-santos-penaguila-parte-2-de-3-influencias-y-descripcion-del-jardin/

Parte del Invernadero donde se cultivan también orquídeas
En el edificio también se conserva un semillero
Las Orquídeas 

Mapa de situación de Penaguila

La entrada por carretera al pueblo de Penàguila




Uno de los momentos más bonitos para visitar el pueblo de Penàguila es en los días próximos al solsticio de invierno, en la semana del 13 al 19 de diciembre cuando se celebra la fiesta de Santa Lucía (13 dic.).

En los días próximos al solsticio de invierno se produce la Alienación Solar de Santa Llúçia que es cuando a la puesta del sol pasa la luz justo por el Arco o Puente de Santa Llúçia iluminando parte del pueblo.















La tradición cuenta que la luz que pasaba por el Arco favorecía la fertilidad de las mujeres que deseaban concebir, y se ha mantenido por la tradición oral.  Esta tradición podría englobarse dentro de los antiguos ritos paganos de la fertilidad y la regeneración de la vida que en muchas culturas se han dado.

Hoy en día el Ayuntamiento patrocina  una feria "La Fira de Santa Llúçia" donde se dan cita puestos de productos locales y es una oportunidad para poder disfrutar de la fiesta que supone mirar el momento del paso del rayo del sol a través del Arco, y además el Ayuntamiento, desde hace algunos años, reparte unas gafas protectoras para la exposición a la luz.

La alineación del sol se produce entre las 15.55 y las 16 horas, así que hay que estar muy pendiente para no perdérsela.


El sol pasa por el forat de Santa LLuçia

Vista general de las montañas

Penàguila desde la carretera




La Gastronomía de la zona: los platos típicos de la zona son la Pericana, l'Olleta de blat,  Borreta,  los embutidos, etc... todos buenísimos.
Hay una variada oferta turística con casas rurales y también una oferta de lujo con un hotel boutique del famoso entrenador de fútbol Terry Venables, como un espacio de descanso y relax en plena naturaleza, por si queréis curiosear se llama "La escondida".
Nosotros comimos de maravilla en el Restaurante Penya de L'Aguila a la entrada del pueblo. 

"Pericana" plato típico de la zona



Nos despedimos con los maravillosos colores que nos ofrecen los atardeceres otoñales